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sábado, 19 de junio de 2010

La base del Liderazgo

Muchas personas piensan que por ser “jefes” ya son líderes. Un Jefe hace que las personas hagan lo que les dice simplemente por la autoridad jerárquica que posee en el organigrama de la empresa. El líder lo logra simplemente porque la gente cree en él.

Ahora bien, una persona que logra que un grupo haga lo que él dice puede ser realmente consideradas líderes. Hay personas que por su forma de ser, hablar o actuar pueden motivar a unas personas en un momento dado, pero al poco tiempo resulta que la gente deja de seguirle y de considerar sus propuestas.

En cambio existen algunas personas que incluso después de un revés, aun le siguen apoyando y siguiendo. Estos son los que realmente se pueden considerar como líderes.

Por otro lado, un buen manager es aquel que, haciendo uso de los recursos que dispone, logra alcanzar los objetivos en los plazos y condiciones indicadas. Pero no necesariamente puede considerársele un líder, ya que las motivaciones de las personas de su equipo pueden no ser necesariamente las de seguirle a toda costa.

El líder es aquella persona que logra que otros les sigan por el simple hecho de ser él el que les pide que lo hagan. Esos seguidores creen en lo que el dice porque está persona es una persona de principios, los cuales son compartidos por sus seguidores. Este es el motivo: los Principios.

Todas las personas deberían tener sus propios Principios, cosas en las que cree y que deben de ejercer de brújula en las distintas bifurcaciones que se presentan en la vida. Si tú necesitas dinero y uno de tus principios es la honradez, nunca deberías considerar la posibilidad de robar para alcanzar tu objetivo.

Pero no sólo es necesario decir que se tienen Principios, sino que también hay que demostrarlo. Algunos supuestos líderes dicen defender unos Principios, con el fin de tratar de atraer grupos personas, pero luego cambian a otros principios para atraer también a otro grupo, tal como decir Groucho Marx: “Estos son mis Principios, pero si no le gustan tengo otros”. En el momento que un seguidor se da cuenta que su supuesto líder no posee los principios que supuestamente tenía, entonces deja de seguirle. Por desgracia, a algunos seguidores les cuesta darse cuenta de la farsa, convirtiéndose más en un fanático que un seguidor, llegando incluso a cambiar sus propios Principios.

Si quieres ser un líder, lo primero que tienes que hacer es identificar cuales son tus principios y trabajar siempre en base a ellos. Luego adquiere aquellos hábitos que harán de ti una persona realmente efectiva (Stephen Covey), como por ejemplo:

  • Proactividad: No esperes a que te digan lo que hay que hacer. Básate en los principios de Responsabilidad e Iniciativa.
  • Tener un fin en mente: Saber siempre a donde te diriges. Principios de Visión y Valores.
  • Primero lo primero: Hacer lo que hay que hacer cuando haya que hacerlo. Integridad y Ejecución.
  • Pensar Ganar – Ganar: Buscar soluciones en los que todos ganen. Respeto y Beneficio mutuo.
  • Primero entiende y luego hazte entender – Si no entiendes a los demás no podrás hacerte entender. Entendimiento mutuo.
  • Sinergia – Construir a partir de los aportes de otros. Cooperación creativa.
  • Aprendizaje continuo – No pares de estudiar. Renovación.

Al poco tiempo te darás cuenta que eres una persona respetada y seguida. No los defraudes y sigue tus Principios.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Actuar como si ya lo fueras

(Descarga el mp3 de este artículo)

Como todo buen profesional, tu has planificado tú carrera y conoces perfectamente cual es el siguiente escalón de tu escalera que te llevará a tu objetivo. Supongamos que quieres ser un Jefe de Equipo.

¿Cómo piensas convertirte en Jefe de Equipo? Obviamente, cuando la persona responsable de seleccionar Jefes de Equipos te seleccione. Y ¿cómo puedes hacer que esa persona te seleccione? Cuando demuestres que tienes la capacidad y el potencial necesario para desempeñar ese puesto. Entonces, ¿qué tienes que hacer para demostrar que cumples con los criterios de selección?: actuando como lo hace un Jefe de Equipo, ¡aunque no lo seas aun!

Cuando escuche todo eso por primera vez, me dije a mi mismo: “¡que estupidez! Es lógico que si actúo como tal podré ser elegido para ese puesto. Es de sentido común.” Pues claro que es de sentido común pero cuando las cosas son tan obvias no nos paramos a pensar en ello. Ese es el peligro de ser “Inconscientemente Capaces”.

Recuerda las cuatro etapas del aprendizaje:

- Inconscientemente Incapaz: No sabes que no puedes hacer algo. Un niño cree que puede conducir un coche, hasta que se sienta ante el volante.

- Conscientemente Incapaz: Sabes que no puedes (aun) hacer algo.

- Conscientemente Capaz: Sabes todo lo que tienes que hacer y debes pensar en ello antes de hacerlo. Cuando comienzas a conducir piensas explícitamente en los pasos que tienes que dar.

- Inconscientemente Capaz: Cuando adquieres destreza, no tienes que pensar en los pasos a dar, simplemente los haces. Es aquí cuando vienen los accidentes, ya que pierdes la concentración y te distraes.

Para poder avanzar en tu carrera hacia el éxito hay que pararse un rato y pensar en lo que deseas y en los pasos que tienes que dar. Uno de los objetivos de este blog es ayudarte a pensar, a recuperar la concentración, y que puedas organizarte e identificar los pasos a seguir.

¿Qué tiene un Jefe de Equipo que tú no tengas? ¿Qué hace un Jefe de Equipo que tú no haces (aun)? ¿Cómo reacciona un Jefe de Equipo ante las diversas situaciones que se le presentan?

Busca las respuestas a esas preguntas y adquiere los conocimientos necesarios para desempeñar ese puesto que deseas. Entonces, actúa como si ya lo fueras y cuando llegue la oportunidad, tú serás uno de los candidatos. Y si te preparas bien, tú serás el seleccionado.

Cuando digo que actúes, no te estoy diciendo que mientas, ni que realices las tareas de otra persona. Debes gestionar adecuadamente tu área de influencia para evitar problemas con tus compañeros. Ten en mente que al actuar “como si ya lo fueras” estás alcanzando dos objetivos: estás demostrando tu capacidad para el puesto y estás adquiriendo el hábito de hacer lo que debes hacer en ese puesto deseado.

Recuerda que la suerte es estar en el sitio adecuado en el momento adecuado y estar PREPARADO. Que triste sería estar en el lugar y momento adecuado y ver pasar la oportunidad, simplemente porque no estabas preparado.

No esperes más y ponte manos a la obra, ya que de ti depende el éxito en tu vida.

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