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martes, 8 de septiembre de 2009

No esperes más

Una de las claves del éxito es hacer lo que hay que hacer. Que fácil, no?.

¿Sabes cuál es el promedio de intentos que se realizan antes de abandonar un proyecto?

La respuesta es muy interesante: menos de 1. Esto quiere decir que la gran mayoría de las ideas ni siquiera se intentan un sola vez!

¿Sabes tú cuál es el objetivo buscado? ¿Conoces las tareas necesarias para llegar a ello? ¿Las tienes escritas? ¿Hay alguna de esas tareas que deberías haber comenzado y no lo has hecho? ¿Cuál es el motivo?

Con esta última pregunta, generalmente vienen las excusas que uno mismo se inventa para justificarse ante sí mismo y ante los demás. ¿Sabes cuáles son las cosas que NO les gusta hacer a las personas que están teniendo éxito en sus vidas?

Esta respuesta también es interesante, ya que son exactamente las cosas que nadie les gusta hacer, pero la diferencia es que ellos las hacen. ¿A quien le gusta hacer la declaración de la renta? Es un fastidio, en engorroso y además es para soltar dinero (aunque en algunos casos logras que te devuelvan un dinero que pagaste anteriormente), pero cuanto antes salgas de eso antes te lo quitarás de la cabeza y podrás pensar en cosas más productivas.

Tu objetivo como profesional es recibir dinero a cambio de tu tiempo, bueno, de las actividades que realizas en tu tiempo. Entre esas actividades existen algunas entretenidas y otras sumamente aburridas o desagradables. Todas tienes que hacerlas, así que sal de las menos atractivas primero y luego te dedicas a las agradables, para acabar el día feliz.

Mientras más cosas seas capaz de hacer, más cosas (responsabilidad) te será asignada, más valor estarás generando para tu compañía y más podrás ganar.

Como dice Brian Tracy, “cómete ese sapo” al comienzo, y todo lo que sigue será mejor. Y si hay varios sapos, comienza por el más feo.

sábado, 5 de septiembre de 2009

La ley de la correspondencia

Este es un tópico muy interesante que le escuche a Brian Tracy en uno de sus seminarios, se llama la Ley de la Correspondencia y lo que dice es: “Eres por fuera como eres por dentro”.

En otras palabras, tu mundo exterior es un reflejo de tu mundo interior. Esto quiere decir que ha donde tu veas te veras a ti mismo reflejado, a donde sea que vayas, allí estarás.

Piénsalo bien y te darás cuenta que tiene toda la lógica del mundo. Eres lo que eres, has alcanzado lo que has alcanzado, estás donde estás debido a tu forma de ser, tu forma de pensar. Si pensaras o fueras de otra manera, serías otra cosa, estarías en otro sitio y hubieras alcanzado otras metas. ¿Correcto?

Muy probablemente, si estas leyendo esto es por que piensas que quieres aprender nuevas cosas para mejorarte... si no pensaras esto, no estarías leyendo esto. A menos que seas un familiar o amigo que quiere leer lo que escribo.

La importancia de este principio es que nos esta diciendo que podemos cambiar lo que somos si cambiamos nuestro interior, y no existe otra manera de lograrlo.

Tu mundo exterior refleja tus pensamientos, sentimientos, ambiciones, sueños. Las personas que han tenido éxito en la vida tienen muy claro lo que son, lo que piensan, lo que buscan, mientras que el resto de las personas son muy difusas en estos aspectos.

Todo lo que eres, tienes, haces es un reflejo directo de lo que piensas. Todo esto lo has atraído hacia ti por ser la persona que eres.

El punto clave de todo esto es que no existe otra forma de lograrlo. Tú no puedes cambiar tu mundo exterior si no cambias previamente tu mundo interior.

La conclusión que se puede sacar de esta ley es que, dado que tú tienes el control total de tu mundo interior, tú tienes el control total de tu destino y futuro. Tú puedes ser y alcanzar lo que quieres, si cambias tu interior para que esté en completa armonía con lo que deseas.

Si te preocupas por mejorar en lo profesional y/o personal, buscarás libros, asistirás seminario, investigarás sobre los aspectos que deseas mejorar; y con todas esas experiencias estarás cambiando tu mundo interior y entonces te verás reflejado en ese espejo que es tu mundo exterior.

Mucha gente, al verse reflejados en ese espejo y no gustarle lo que ve, trata desesperadamente de cambiar el espejo, lo limpian, lo pulen, lo golpean y lo maldicen; en lugar de trabajar en si mismo. Eso es lo equivalente a querer cambiar el mundo, querer cambiar a la gente que le rodea... pero recuerda esto, generalmente la gente no cambia. Si tú piensas que alguna parte de tu futuro depende de que las personas cambien, pienso que necesitas ayuda profesional, ya que la gente no cambia. No puedes alojar todas tus esperanzas en que ocurran eventos imposibles.

La buena noticia es que si estas leyendo este blog y has llegado hasta esta línea significa que tu tienes el deseo de aprender nuevas cosas, de ampliar tus experiencias, de cambiar tu interior... por lo que próximamente podrás ver el resultado reflejado en tu mundo exterior, y no lo digo porque yo pretenda ser la clave para ello, sino por tu forma de pensar.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Las respuestas han cambiado

La gran mayoría de los profesionales de hoy en día llevan años si estudiar, sin leer algún libro relativo a su profesión, sin asistir a seminarios de negocios o Management. ¿quizás sea porque piensan que ya saben todo lo que tienen que saber?. Muchos dirán (se dirán) que no tienen tiempo para eso. Yo pienso que en realidad se debe a “dejadez”, a no pensar en su futuro, a dejarse comer por el día a día.

Voy a comentar un extracto del seminario de Brian Tracy, titulado “Success Mastery Academy”, en el habla, entre otras muchas cosas, de este punto.

Existe una historia de cuando Albert Einstein estaba dando clases en la Universidad de Oxford, y después de un examen que había puesto a sus alumnos, se acerca el decano y le pregunta: “Disculpe Dr. Einstein, pero ¿No fue ese exactamente las mismas preguntas que usted le hizo a los alumnos el año pasado?”, a lo que Einstein respondio: “Si, es exactamente el mismo examen”. El decano, sin salir de su asombro le dice: “¿Cómo es posible que usted repita el mismo examen dos años consecutivos?”, y Einstein se le queda viendo con una sonrisa y responde: “por un motivo muy sencillo, las respuestas han cambiado!”.

Las respuestas han cambiado. ¿Cuáles eran tus preocupaciones hace un año?¿Cuáles eran los problemas a los que te enfrentabas en el trabajo hace un año? Las cosas que nos preocupan ahora no son las mismas que nos preocupaban hace un año, nuestras necesidades financieras son distintas, nuestras necesidades profesionales son otras, los problemas de nuestros clientes son otros, la tecnología que disponemos es distinta... y las cosas están cambiando cada vez más rápido.

Y si uno quiere tener éxito, uno tiene que cambiar también, para afrontar los nuevos retos que se nos presentan. Lo que llama la atención es que existe una gran cantidad de personas que no se da cuenta de esto, y peor aún, las hay que si se dan cuenta y que no hacen nada al respecto.

Lo interesante de todo esto es que el mejorar en nuestra profesión y en nuestra vida depende de nosotros. No busques culpables en la compañía en la que trabajas, ni en la falta de tiempo, ni en la falta de dinero, ni en nada... sólo depende de ti. Lo que tienes que hacer es proponértelo, organizarte y hacerlo.

Por ejemplo, ¿Cuánto tiempo te lleva ir de tu casa a la oficina?¿cuánto tiempo pasas en el coche, metro o en el autobús?¿Cuántas horas pasas al mes sentado en el baño?¿Cuántas horas pasas al mes viendo programas estériles en la televisión?¿Cuántas horas al mes pasas jugando en el ordenador?. Podrías hacer la prueba y sumar todo ese tiempo que pudieras dedicar a algo más productivo como tu formación y mejoramiento profesional y personal. Se entiende que uno tenga que descansar un poco, distraerse y divertirse, pero seguro que podrías dedicar un alto porcentaje de ese tiempo en cultivarte. Digamos que logras sacar 10 horas al mes para dedicártelas a ti mismo. Esas 10 horas son suficientes para que adquirir una ventaja en relación a los otros profesionales que compiten contigo en el mundo laboral.

En una carrera de caballos, el caballo que llega de primero gana un premio considerablemente superior a el que recibe el que llega de segundo lugar, incluso si el que llegó de primero ha ganado por una nariz. En el mundo profesional, el que gana se lo lleva todo y el que queda de segundo no se lleva nada, incluso cuando gana por una nariz!... por lo que esas 10 horas que dedicas a tu mejora profesional personal pueden ser esa nariz.

En el caso que no consigas “audios” (mp3) con los libros que quieres leer, podrías grabarlos tu mismo. Existen multitud de programas gratuitos (freeware) en Internet que te permiten grabar y editar el audio. Los lees una vez y los puedes escuchar múltiples veces. Vale la pena.

Si no sabes que libros o audios existen para tu carrera, busca en Internet o pregunta a tus amigos o pregúntame a mí. Pero hazte un favor: aprende y prepárate para las mismas preguntas de siempre, para dar la respuesta adecuada para el momento actual.

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