martes, 17 de noviembre de 2009
Aprede a generar ideas creativas
domingo, 8 de noviembre de 2009
viernes, 6 de noviembre de 2009
Escucha a tu subconsciente
El subconsciente es el mejor recurso que nos ofrece nuestro cuerpo y es muy importante entender como funciona. Si aprendemos como sintonizar nuestro subconsciente y le hacemos caso cuando nos avisa, te puedo asegurar que podrás alcanzar la gran mayoría de tus objetivos.
Te advierto que no es fácil y que la gente que te rodea puede llegar a burlarse de ti, pero las bases de su utilización son muy simples y vale la pena intentarlo.
Hace unos meses pude ver en televisión un documental en el que se relataba la siguiente historia:
Había un edificio en llamas, y los bomberos estaban realizando sus labores normales para apagarlo. El jefe del equipo de bomberos dirigía las acciones desde el exterior y la mayor parte de su equipo estaba dentro del edificio.
De repente, el jefe de bomberos le ordena por radio a todo su equipo que salgan del edificio, ya que va a haber una explosión y el edificio se derrumbará.
Todo el equipo reacciona de inmediato y salen del edificio, y a los pocos segundos sucede lo que el jefe había dicho.
Al preguntarle al jefe como había sido capaz de predecir dicha catástrofe, este responde que no lo sabía, que fue como si una voz se lo hubiera dicho y le hizo caso.
¿Qué sucedió realmente?
Esta persona tenía muchos años de experiencia en la extinción de incendios y había estado presente en varias situaciones similares. Toda esa información estaba almacenada en su subconsciente. Sin el saberlo, su subconsciente fue capaz de identificar una serie de “síntomas” que preceden a este tipo de explosiones: cambios en la dirección del humo, el sonido del fuego, etc.
Tan pronto el subconsciente determinó que se cumplían todas condiciones para que hubiese una explosión, lanzó un mensaje al cerebro para que actuara, y por suerte, el jefe de bomberos hizo caso al aviso y ordenó a sus compañeros a salir del edificio.
El subconsciente es el responsable de que oigamos esa voz interior que nos advierte sobre ciertas situaciones, nos alienta a seguir adelante en otras ocasiones. Todos esos mensajes son el fruto de nuestras experiencias previas.
Al igual que ocurrió con el Jefe de Bomberos, nosotros hemos alimentado a nuestro subconsciente con nuestras experiencias, positivas y negativas, durante todos los años de nuestra vida.
El subconsciente está siempre pendiente, atento, analizando, maquinando, buscando soluciones a los problemas. Seguro que habrás tenido la experiencia en la que pasas horas tratando de recordar algo y luego, una vez que habías desistido, te aparece la solución en
La clave está en aprender a darle órdenes al subconsciente. Eso se podría definir como sintonizar a tu subconsciente.
Otro ejemplo del funcionamiento del subconsciente es cuando estás esperando un bebe, especialmente cuando es el primero. Cuando estás en esa situación empezaras a ver mujeres embarazadas, coches de bebes, anuncios de biberones, etc. No es que esas cosas no existieran antes; lo que ocurre es que no estabas pendientes de ellas. Dado tu fuerte deseo de ser padre o madre, tu subconsciente se ha centrado en todo lo relacionado con la maternidad.
De forma análoga ocurre cuando te concentras en algún objetivo.
Para poder sintonizar tu subconsciente en un tema debes pensar en un tema que deseas. Es muy importante visualizarlo y añadirle emociones, sentirlo profundamente. Te tienes que ver en esa situación, habiendo alcanzado tu meta y disfrutándola. Mientras más intensa sea esa visión, más fuerte se grabará en tu subconsciente.
Este ejercicio debes repetirlo con mucha frecuencia, tantas veces como puedas. Escríbelo en un papel y guárdalo en tu bolsillo. Pega un post-it en la pared que tienes enfrente a tu puesto de trabajo, en tu coche, en el espejo de tu baño.
Una vez que tu subconsciente está sintonizado con tu objetivo, empezaras a recibir múltiples avisos y alarmas. Probablemente no veas relación entre esos avisos y tu objetivo, pero puedes estar seguro que te ayudarán llegar a tu destino.
Supongamos que te viene a la mente el nombre de un amigo. En ese momento deberías contactarle. No quiero decir con esto que existe una fuerza mágica por la que tu mente fue capaz de contactar mentalmente a esa persona y determinar que tiene una solución a tu problema (me considero más un científico, por lo que deseo buscar respuestas lógicas que espirituales). Posiblemente está persona no disponga de una solución inmediata a tu problema, pero tu subconsciente ha determinado que esta persona, por lo que tu subconsciente conoce de ella, puede ayudarte a corto o medio plazo, o puede ser una pieza clave para alcanzar tu propósito.
En resumen, alimenta periódicamente a tu subconsciente con tu objetivo, por medio de la visualización de tu éxito y responde a todos los avisos que recibas en tu mente.
sábado, 19 de septiembre de 2009
Tú ves lo que crees
(Descarga el mp3 de este artículo)
Tú no crees lo que ves... tú ves lo que crees.
Supongamos que tu y yo somos muy buenos amigos y que yo te digo: “Me alegra mucho encontrarte aquí en este momento. Dentro de 5 minutos vendrá un amigo mío que es un genio. Esta persona es un experto en los negocios: en cada compañía en la que ha invertido ha logrado triplicar su capital en menos de 6 meses. Adicionalmente tiene una visión de marketing impresionante. Todas las campañas que ha diseñado han generado, como mínimo, el doble de los resultados esperados. Y en ventas ni te lo puedes imaginar”.
Al rato llega mi amigo y después de hablar durante varios minutos te comenta que esta pensando montar una empresa y que esta buscando gente con tu perfil. ¿Cuánto tardas en ofrecerle tu Curriculum?
Pero si mi introducción hubiese sido: “Dentro de 5 minutos vendrá un amigo mío, pero el pobre realmente no acierta nunca. Ha tenido en sus manos múltiples oportunidades de negocio, pero siempre acaban mal. Hace dos años logró, no se como, que lo pusieran como Director General de
¿Te quedarás a esperar que llegue la persona?
Si tú piensas que una persona es de cierta manera, si tienes un juicio o haces un prejuicio de una persona, no importa lo que esa persona diga o haga, tu estarás utilizando la imagen que tienes de ella para valorar lo diga o haga.
Supongo que estarás de acuerdo con esto. Ahora bien ¿qué concepto tienes de ti? ¿Cómo te ves a ti mismo? ¿Te consideras un Triunfador o un Perdedor? El hecho que estés pasando por un mal momento no significa que seas un Perdedor, sino que aun no has podido prepararte adecuadamente para lograr lo que deseas.
El subconsciente es una herramienta muy efectiva, tanto para lo bueno como para lo malo. El subconsciente juega un papel clave en el resultado de carrera, por lo que es muy importante saber utilizarlo adecuadamente. El subconsciente no razona, no conoce de escala de tiempos, no descansa.
Para utilizar tu subconsciente tienes que emplear la técnica de hablar contigo mismo. En un comienzo puedes hacerlo mentalmente, así evitarás el sentirte como un loco hablando solo. La conversación debes hacerla en primera persona y en presente. Has la prueba y di, para ti, “Soy bueno”.
Si es de las primeras veces que haces esto, seguro escucharás una vocecita interior que te responde: “JA! Tú bueno! Cómo puedes decir eso después de lo que paso con xxx.” Esa voz es el subconsciente, que te está devolviendo todo lo que le has alimentado durante años. Cada vez que te has enfrentado a un fracaso (lo cual es muy común, todos metemos la pata) te has criticado a ti mismo desde una perspectiva negativa. NO es lo mismo pensar: “Que torpe soy, como se me ha ocurrido hacer eso así” a pensar “veamos... esto fue lo que hice mal, ¡excelente!, ya lo sé para la próxima vez”.
Si continuas diciéndote “Soy bueno”, tu subconsciente te seguirá respondiendo que “No, no lo eres” hasta que llegará un momento en el que te dirá “! Pues vale! Eres bueno.” Si buscas en los fracasos una oportunidad para aprender y mejorar, tu subconsciente se quedará con el mensaje y se encargará de almacenar las soluciones a los obstáculos y se encargará de recordártelo en el momento que se repita la situación.
Si te dices: “Yo soy un excelente profesional y me preparo siempre antes hacer algo”, entonces tu subconsciente te lo recordará cada vez que vayas a empezar a hacer algo. Si entrenas a tu subconsciente sobre la forma como piensan los profesionales de éxito, entonces tu subconsciente te lo recordará cada vez que lo necesites.
Para probar esto te propongo un ejercicio muy sencillo: atrévete a decirle a una mujer, una que este muy bien vestida y arreglada, que no tiene gusto para vestirse; o dile a un hombre: no sabes conducir. La reacción que observarás es la respuesta del subconsciente. Cuando dicen algo que contradice la imagen que uno tiene de sí mismo, el subconsciente reacciona de forma inmediata y defensiva.
Tu subconsciente se encarga de filtrar todo lo que ves y hará que destaquen aquellas cosas que tienes en la mente, aquellas cosas en las que piensas.
Si pones a dos personas enfrente de un cuadro abstracto y luego le preguntas a cada una, por separado, que te explique lo que ha visto, seguro que obtendrás dos respuestas distintas: cada una habrá visto lo que esté acorde a su forma de pensar, a sus experiencias, a lo que tienen en el subconsciente.
Una cosa más, recuerda la ley de la correspondencia, la cual dice que “tu mundo exterior es un reflejo de tu mundo interior”. Toda esa información con la que alimentas a tu subconsciente es lo que determinará tu forma de pensar y es lo que se reflejará al exterior.
domingo, 6 de septiembre de 2009
Pensamiento positivo...¿funciona?
Supongo que todos habremos oído hablar del pensamiento positivo. Todos habremos oído historias fabulosas sobre resultados obtenidos gracias al pensamiento positivo. En los últimos meses se ha hablado mucho del libro y de la película “El Secreto” donde puede entender que existe un ente supernatural que hace que las cosas más inverosímiles puedan ocurrir si lo piensas y deseas profundamente.
¿Cuán cierto es todo esto?
En este tema hay mucho de leyenda urbana y depende de nosotros utilizar nuestro criterio y sentido común para separar la paja del trigo.
Desde los comienzos de la historia se ha utilizado la existencia de seres supernaturales, Dioses, para explicar los eventos que no entendemos.
Yo soy de las personas que prefiere tratar de entender y buscar alguna explicación a las cosas, en lugar de inventar o creer historia fantásticas que me sirvan de excusa para justificar algunos de mis comportamientos. Trataré de explicarme.
Mi punto de partida es que se pueden lograr más cosas si tienes una actitud positiva, en lugar de una actitud negativa.
Si piensas con intensidad y constantemente que algo puede ocurrir, lo que estás haciendo realmente es forzar a tu subconsciente a buscar una forma de que ocurra, por lo que terminarás haciendo cosas que te irán acercando al resultado deseado.
Supongamos que quieres conocer a una persona específica: un contacto clave en una compañía, una persona a la que admiras o a tu pareja ideal. Si tu actitud es negativa y no haces más que pensar que nunca conocerás a esa persona, lo más probable es que nunca la conozcas, por el simple motivo que nunca realizarás ninguna actividad que te acerque a ella, debido a que tu subconsciente te dirá que no vale la pena hacer nada ya que nunca la conocerás y perderás tu tiempo. ¿Tiene lógica, no?
En cambio, si no haces más que pensar en esa persona, comenzaras a encontrar información relacionada con ella. Verás su nombre en las noticias, oirás que alguien la menciona, pondrás más atención en todo lo referente a la compañía en la que trabaja. Una de las principales causa de que eso ocurra es porque tu subconsciente tiene a esa persona, y todo lo que esté relacionada a ella, como palabras claves en tu mente, de la misma forma que si estas esperando un hijo/hija, veras mujeres embarazadas por todos sitios y coches de bebes y anuncios relacionados con los bebes. Todo eso siempre ha estado allí, pero como ahora es una “palabra clave” automáticamente (subconscientemente) lo notas.
En el caso de la salud ocurre algo similar. Existen historias de personas que tienen una enfermedad crítica y que se han curado o ha mejorado milagrosamente por “haber tenido una actitud positiva”. No es lo mismo enfrentarse a una enfermedad tirado en una cama pensando que no hay nada que hacer; que pensar y luchar activamente, no dejándose vencer por
La razón por la que saco este tema es por que existen muchas personas que, apoyándose en la idea de que con el pensamiento positivo se logra todo, se sientan a esperar a que las cosas ocurran y eluden sus responsabilidades. Personas que se están desempleadas y se pasan todo el tiempo de viendo televisión y durmiendo, pensando que ya saldrá algo. Personas que ante un reto profesional, siguen adelante sin la preparación necesaria, sólo pensando que “Dios proveerá”.
Para que las cosas ocurran hay que ganárselo, no sólo con el pensamiento positivo, sino con la preparación y la acción.
¿El pensamiento positivo funciona?
Si funciona, pero es sólo uno de los componentes del éxito.
